Agresor de Berlusconi ofrece disculpas

Posted on 15 dicembre 2009

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La redacción

MEXICO, D.F., 14 de diciembre (apro).- Por medio de una carta, Massimo Tartaglia, quien agredió ayer al primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, al término de un mitin en Milán, se disculpó con el mandatario y afirmó que fue "un acto superficial, cobarde e irreflexivo".

          Los abogados del agresor, Daniela Insalaco y Gian Marco Rubino, aseguraron que Tartaglia manifestó su “sentido disgusto”.

           Tartaglia, de 42 años de edad y quien desde hace 10 está bajo tratamiento psiquiátrico, golpeó ayer Berlusconi al término de un mitin en Milán con una reproducción en miniatura del Duomo (catedral) de la ciudad, y le causó heridas en el rostro por las que fue hospitalizado.

            Los abogados de Tartaglia señalaron que durante el interrogatorio ante el fiscal adjunto de Milán, Armando Spataro, al que fue sometido su defendido, éste admitió su responsabilidad, afirmó que actúo en solitario y dijo que no pertenece a ningún partido político.

            Además, los abogados explicaron que los psiquiatras de la cárcel milanesa de San Vittore, donde fue trasladado Tartaglia tras la agresión, realizaron una serie de pruebas para establecer las condiciones de salud de su defendido.

           Este martes se celebraría la vista para decidir sobre la convalidación del arresto de Tartaglia, solicitada por Spataro.

           Berlusconi tiene una lesión interna y externa en el labio superior, que ha necesitado varios puntos, además de la rotura de dos dientes y una fractura en el tabique nasal, que no tendrá que ser operada.

            Tras la agresión, Berlusconi fue trasladado al hospital San Raffaele, de Milán. Hoy iba a ser dado de alta. Sin embargo, los médicos decidieron que estuviera una noche más en observación y mañana evaluarán de nuevo sus condiciones, informó el doctor Alberto Zangrillo.

Berlusconi: ¿Por qué me odian?

Por su parte, Berlusconi se preguntó así mismo ¿por qué me odian? tras la agresión de la que fue víctima, según confiaron varios de sus allegados.

"Berlusconi no entiende por qué le odian de esta forma", dijo Don Verzé, su sacerdote de confianza, a la salida del hospital de Milán, donde Berlusconi fue hospitalizado.

Una de las consecuencias más visibles de la agresión a Berlusconi era el gran fervor en el mundo político italiano, en medio de polémicas y ataques entre exponentes de ambos bandos.

Miembros del Partido de Berlusconi, el Pueblo de las Libertades (PDL), como el titular de Defensa Ignazio La Russa, aseguraron que no se trató de un gesto aislado, porque lo más grave es el clima de odio del que nace, dijo.

"El clima de intolerancia que se vive en Italia ha sido una de las causas de la agresión a Berlusconi (…) le podían haber matado", coincidió Roberto Maroni, Ministro del Interior.

Maroni anunció también medidas contra grupos en la página social de Facebook a favor de Massimo Tartaglia, agresor del Premier italiano, los cuales aparecieron el domingo pocos minutos después de la agresión contra Berlusconi y que este lunes contaban con casi 100 mil seguidores.

Todo esto ocurre en un momento de gran tensión entre las instituciones del Estado, a causa de las críticas del Primer Ministro al Presidente de la República y a los jueces, a los que acusa de acosarle judicialmente.

Algunos diarios nacionales filtraron que la posible solución para salvar a Berlusconi de los procesos que le esperan en Milán después que el Constitucional le suprimiera la inmunidad, llegará esta semana bajo forma de un proyecto de ley que apunta a una amplia reforma del sistema judicial.